A finales del siglo XIX, hacer los tabiques y techos de una casa era un proceso lento, sucio y costoso. Se utilizaba el método tradicional de listones de
madera y yeso negro/blanco (lath and plaster):
- Se clavaban cientos de pequeños listones de madera a la estructura.
- Los operarios aplicaban varias capas de yeso húmedo encima.
- El gran problema: El yeso tardaba semanas en secar por completo antes de poder pintar o habitar la casa. Además, con el tiempo y los asentamientos de los edificios, este yeso tradicional se
agrietaba con mucha facilidad.
Sackett, gracias a su experiencia en la fabricación de papel, vio una oportunidad clara: ¿Y si el yeso se pudiera colocar ya seco y prefabricado directamente en la obra?
En 1888, junto a su socio Fred Kane, empezó a experimentar en su taller de Nueva York. Al principio intentaron mezclar paja, papel y alquitrán, pero el resultado era un
bloque altamente inflamable e inservible.
Perseveraron y cambiaron la fórmula utilizando yeso de París (sulfato de calcio de grano fino). Diseñó una máquina que vertía este yeso en estado líquido entre
varias capas de papel fieltro de lana (en su primera patente utilizaba hasta 8 capas alternas de papel y yeso). Al prensarlo fuertemente y dejarlo secar en fábrica, obtuvo una placa de apenas
6 mm de grosor, rígida, pero lo suficientemente blanda como para ser clavada sin romperse.
El 22 de mayo de 1894 recibió la patente oficial de su invento bajo el nombre de "Sackett Board" (Placa Sackett), diseñada
explícitamente como un "sustituto para el listón y el yeso húmedo".
La placa original no tenía los bordes perfectos ni el acabado liso de los paneles actuales (se usaba principalmente
como base rápida para una última capa fina de lucido o para tapar directamente con papel pintado), pero supuso una revolución: reducía las semanas de espera en las obras a solo unos
días.
La primera fábrica se instaló en Pomprock (New Jersey) en 1894 y funcionó a las mil maravillas ya que el consumo se disparó
rápidamente por Estados Unidos y Canadá convirtiéndose hasta el día de hoy en el principal elemento de construcción en interiores.
En el año 1909 el señor Sackett vendió su compañia “Sackett Wall Board Co” al gobierno y se quedó como director hasta su muerte en 1914.
Más tarde llegó a Europa y en 1917 se construyó la primera fábrica europea en Wallasey cerca de Liverpool, esto hizo que el producto se extendiera por todo el Reino Unido,
después a Francia, donde se instaló la primera fábrica en 1.948 y de ahí paso a Europa central.